August 3, 2009 Por Hector Jose Corredor Cuervo
comments (0)
“Las trincheras construidas con ideas son más fuertes y resistentes que las que se hacen con piedras y cemento”.
CULTURA Y POLÍTICA
Uno de los problemas que ha tenido la América Latina es la falta de cultura política de los dirigentes en el arte de gobernar y de los gobernados de sus obligaciones como ciudadanos. Muchos, llevados por intereses personales, se han preocupado por conocer modelos y leyes de otras partes sin detenerse a pensar que los elementos constitutivos de los países son diferentes, que las instituciones deben nacer de las necesidades de las mismas naciones y que el espíritu de los gobiernos debe ser del mismo país para lograr el bienestar de todos los ciudadanos.
La mayoría de los electores son incultos en aspecto político lo cual permite en pleno siglo XXI los actos más reprochables en una verdadera democracia como son: El empleo de la fuerza o de métodos que impiden coactivamente la libre movilización del electorado, la obtención de varias cédulas, la compra de votos, el trasteo electoral, la suplantación de votantes, los escrutinios amañados, el robo de las urnas, la movilización de muertos, el clientelismo, el caciquismo, el gamonalismo, etc.
¿Cómo pueden existir buenos dirigentes si no hay universidades donde se enseñe lo básico del arte de gobernar cual es el análisis de los campos que constituyen el poder nacional y su correcta aplicación? ¿ Cómo puede un gobernante manejar bien un país si no lo conoce? ¿ Cómo puede un pueblo ignorante elegir un buen gobernante?
Para solucionar este problema es necesario:
1.- Orientar las universidades para que incluyan aspectos relacionados con el arte de gobernar y para que estas hagan estudios serios de los factores políticos, económicos, sociales, militares y tecnológicos a fin de que se conozcan sin vendas los problemas y se presenten las soluciones viables para sacar a los paises del túnel en que se encuentran.
2.- Intensificar en las escuelas o colegios la enseñanza de la cívica, de valores, de principios, de deberes y derechos de los ciudadanos.
3.- Despertar el patriotismo de los latinoamericanos mediante la enseñanza y el uso planeado de la propaganda en los diferentes medios de comunicación invitándolos a participar. El premio de los certámenes no ha de ser para el mejor charlatán sino para el mejor estudio de los factores que vive cada país.
4.- Descubrir a los corruptos y vende patria que viven de la politiquería engullendo lo mejor de la nación y vendiendo por un plato de lentejas los intereses de la mayoría los cuales solo vienen a los países a desarrollar tareas impuestas por organismos internacionales.
5.- Despertar a la masa inculta, perezosa e indolente para que asuma su responsabilidad en la solución de problemas locales y regionales sin esperar que todas las soluciones sean del gobierno central. La seguridad democrática y el desarrollo de una región dependen de la inteligencia y de las ideas de sus habitantes.
HÉCTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO



